Poemas

Tres de la tarde

Momentos cuando viajar con la mente,
se vuelve insuficiente
El presente se pone tenso
La angustia del tiempo crece
Y uno espera que pase

Escribir ayuda
Lo congela. Lo divierte
¿Escribirlo ayuda?
Dilata el tiempo del destino incontrolable
Nos hace más amables a ser vulnerables

Y el siguiente pensamiento viene
Quiere llegar mientras puede

Y uno espera que pase
Y el destino incontrolable

La angustia del tiempo crece
Escribirlo ayuda

Sustancias

¿Quién dijo que la poesía debería ser formada?
¿Quién dijo que las sílabas deberían ser contadas?
¿Quién dijo que las estrofas serían cantadas?
¿Quién dijo que lo abstracto debería ser lógico?

Por lo que fue pensado se vuelve a pensar
Lo que fue creado se vuelve a crear
Porque el ser no es si alguien no fue
Porque el fue somos todos y nosotros

El dirán no sirve sino remienda
El tal vez es aprendizaje
El crecer, es volver a creer

Yuxtapuesto

Incógnito sonido erróneo que al descubrirse esconde
Fantasma de abismo por su importancia

Él estaba sin su presencia
Carente de carne propagaba
Tal frecuencia llevadera flor

Sin ser común pero tampoco percibido
Algún salto de serie preestablecido ha de resonar

Valor

Como una pregunta fácil de responder difícilmente,
Me doblo redoblo y vuelvo pequeño.
Tanto, que el espacio se llena y absorbe.

Agasajado de colores primarios,
La inmediatez se vuelve inmediata,
La serenidad se vuelve serena,
La claridad se hace una y lo lejos,
A la vuelta de la esquina.