Sin disimulo

El gato con saco esperaba impacientemente el tren de las dieciséis. Todavía no venía, y el gordo de la pescadería seguro ya se había dado cuenta que algo le faltaba. Su amada, que había conocido la noche anterior, lo esperaba en la próxima estación para tener un elegante picnic en el parque. Él se encargaba de la comida, y el pescado fresco que había tomado prestado, tenía un olorcito ¡riquísimo!

Parado en el andén, Ignacio el gato, miró para un lado y miró para el otro, hasta que por fin escuchó el fuerte ¡chuuu, chuuu! del tren. Escondió la bolsa con el pescado debajo de su saco de gabardina verde, se acomodó el sombrero, y se metió rápidamente en el ferrocarril.

Corriendo y empujando pero pidiendo permiso, fue a sentarse en el último asiento del último vagón del tren, y vio que los gatos de la pescadería ni habían llegado todavía, ¡qué alivio!

El viaje fue corto, el tren llegó a la estación y era hora de bajar. Ignacio agarró la bolsa con sus patitas pardas, y mientras bajaba la vio, ahí estaba Juana, con su cuerpo rellenito blanco y su simétrico rostro color miel. Parecía preocupada, alzaba el cuello tratando de ver mejor entre la multitud, para poder encontrar a su querido Ignacio. Él la vio primero, y rodeándola astutamente, la abrazó por detrás y Juana saltó.

—¡Ay Ignacio que susto! —dijo Juana devolviéndole el abrazo—. ¡No sabés lo que pasó!
—¿Qué pasó mi pompa de algodón blanco?
—¡Robaron la pescadería de mi padre!
—¡No me digas! —dijo Ignacio falsamente sorprendido.
—¡Sí! Mi papá y los demás chicos anduvieron buscando al ladrón, pero no lo encontraron por ningún lado, ¡debió ser muy veloz!

A Ignacio se le escapó una sonrisa pícara.
—¿Te estás riendo Ignacio? ¿Te parece gracioso? —dijo Juana exaltada.
—¡Para nada mi flor de coco! ¡Es que me encontré con el ladrón en el tren y pude recuperar lo que seguro es de tu padre! Pero para eso, ¡tuve que arriesgar mi vida!
—¡No lo puedo creer Ignacio! ¡Qué suerte! ¿Pero estás bien? ¿Cómo hiciste?
—Fácil. Ni bien entré al tren, pude ver de reojo un gato atigrado muy sospechoso, llevaba un antifaz negro y se rascaba mucho el cuello, estaba agachado y sujetaba una bolsa blanca con firmeza. ¡Pero yo no soy ningún tonto! ¡Sabía que algo escondía ese truhan! Me cambié de asiento para poder estar más cerca y observarlo mejor, ahí noté el olor, ese aroma intenso y salado del pez recién pescado. Me acerqué un poquito más y notó mi presencia. Iba recuperar esa bolsa y devolvérsela a su dueño, ¡porque soy un gato que no soporta a los bribones! —Y se peinó el bigote, apuntando la mirada al cielo.

Juana, con la cabecita entornada, se derretía de amor.
—¿¿Y que hiciste entonces mi cielo??
—Lo encaré. Le dije: «¡oye gato sinvergüenza! ¡esa bolsa no te corresponde!». Él reaccionó inmediatamente y con un movimiento de pata, sacó una navaja. Por suerte aun recordaba las técnicas milenarias del taikwondó. Intentó fajarme pero no lo dejé ni pestañear, le paré el golpe y con mi pata trasera le di una patada en el mentón tan fuerte, que el pobre sinvergüenza ¡voló! ¡rebotó contra el techo y cayó fulminado! y así, quedando inconsciente a mis pies.
—Oh, ¡eres tan valiente Ignacio! —decía Juana ya por cuarta vez.
—Llamé al guardia y dije que lo apresen porque había intentado matarme, agarré la bolsa con el pescado robado y me dispuse a encontrar a su dueño ¡y aquí estoy!
—Ay Ignacio, ¡te amo! Cuando le cuente a mi padre tu historia seguro no se va molestar si lo comemos en nuestro picnic, ¡te lo merecés por héroe!
—Gracias mi hermosa sirena de agua dulce. —dijo Ignacio mientras salían caminando de la estación, unidos por sus patas delanteras. De pronto se acordó de algo importantísimo, se detuvo, y mirándola a los ojos, le dijo:

—¡Querida! ¿No te habrás olvidado el vino, no?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s